Detección de problemas en fachadas ventiladas

fachada ventilada
Descripción:

Detección de problemas en fachadas ventiladas

 

Una fachada ventilada es un tipo de revestimiento exterior para edificaciones que implica la instalación de un sistema de capas separadas en la envolvente del edificio. Esta técnica crea un espacio de aire ventilado entre la estructura del edificio y el revestimiento exterior. La fachada ventilada se compone típicamente de varios elementos, que pueden incluir:

 

  • Soporte estructural: La estructura base del edificio.
  • Aislamiento térmico: Colocado sobre el soporte estructural para mejorar la eficiencia energética del edificio.
  • Cámara de aire: Un espacio ventilado entre el aislamiento y el revestimiento exterior, que permite la circulación de aire.
  • Revestimiento exterior: La capa final visible, que puede estar compuesta por diversos materiales, como cerámica, piedra, metal, vidrio, entre otros.

 

La ventilación entre el revestimiento exterior y la estructura del edificio tiene varios propósitos beneficiosos como aislamiento térmico, control de humedad, protección estructural.

 

Este tipo de sistema se utiliza cada vez más en la construcción de edificaciones debido a sus beneficios en términos de eficiencia energética, durabilidad y estética.

 

 

A pesar de su comprobada eficiencia térmica hay que prestar atención a los posibles problemas de ejecución de la fachada ventilada

 

 

Problemas de Aislamiento: Si no se instala correctamente el aislamiento térmico, puede haber pérdidas de eficiencia energética. Una mala instalación o la elección de un material de aislamiento inadecuado pueden comprometer la capacidad de la fachada para controlar la transferencia de calor.

 

Problemas de Anclaje: La fijación y el anclaje de los paneles exteriores a la estructura del edificio son críticos. Problemas en los sistemas de anclaje pueden llevar a desprendimientos, grietas o incluso la caída de partes del revestimiento, lo que podría representar un peligro.

 

Acumulación de Agua: Si no se proporciona una adecuada barrera contra la lluvia y la humedad, el agua podría acumularse en la cámara de aire, causando problemas de condensación, corrosión o incluso daños estructurales a largo plazo.

 

Problemas de Estanqueidad: La fachada ventilada debe ser hermética para evitar la entrada de agua y aire no deseado. Deficiencias en la estanqueidad pueden dar lugar a infiltraciones de agua, pérdida de eficiencia energética y problemas de calidad del aire interior.

 

Desgaste de los Materiales: La exposición a condiciones climáticas extremas, radiación solar y contaminantes atmosféricos puede afectar la durabilidad de los materiales utilizados en la fachada ventilada. Esto podría conducir a la decoloración, corrosión o deterioro prematuro.

 

Mantenimiento Insuficiente: Las fachadas ventiladas requieren un mantenimiento periódico para asegurar su rendimiento a lo largo del tiempo. La falta de mantenimiento adecuado puede llevar a la acumulación de suciedad, deterioro de los materiales y otros problemas.